Disfonía o cambio en la calidad de la voz, cansancio vocal durante el día, sensación de esfuerzo o incomodidad al hablar o cantar, entre otras molestias, pueden ser síntomas de un problema de voz. Si bien estos trastornos pueden ser leves, pasajeros y comunes, también puede ser manifestación inicial de problemas más graves y requerir una evaluación médica por un equipo especializado en patología de la voz. Cualquier disfonía que dure más de 15 días, debe ser evaluada por un especialista.
Otros síntomas que pueden indicar un problema en la laringe son sensación de cuerpo extraño o flema en la garganta, la sensación de cansancio o falta de aire y ruido en la garganta al inspirar aire. Esto puede reflejar alguna estrechez en la laringe o cuerdas vocales.
Las lesiones por fonotrauma y la cicatriz en las cuerdas vocales son afecciones relacionadas generalmente con el uso excesivo o inadecuado de la voz, lesiones físicas o cirugías previas.
Estas alteraciones que afectan a las cuerdas vocales tienen su origen en el uso excesivo, abuso o esfuerzo prolongado de la voz. Entre las lesiones por fonotrauma podemos mencionar:
La cicatriz es una alteración más crónica, que implica la formación de tejido fibrótico (duro) en las cuerdas vocales. Esto puede ocurrir por:
En Clínica Universidad de los Andes contamos con el Centro de voz y deglución, un espacio enfocado en aquellos pacientes que presentan problemas de la voz que perjudican su vida laboral y social. Cuenta con un completo laboratorio de voz y deglución, en el que se efectúan evaluación y medición objetiva de parámetros acústicos y aerodinámicos de la voz para valorar la eventual mejoría.
El desarrollo de estas afecciones está relacionado con una combinación de factores relacionados con el uso de la voz, hábitos de vida, condiciones médicas y predisposición individual. Entre los factores más comunes se encuentran:
Las lesiones por fonotrauma (como nódulos, pólipos, hemorragias) y las cicatrices en las cuerdas vocales afectan la capacidad de vibración y cierre de las cuerdas vocales, lo que provoca varios síntomas relacionados con la voz y el esfuerzo vocal. Estos síntomas pueden variar según la gravedad y el tipo de lesión.
Entre las señales más comunes aparecen:
Prevenir estas afecciones requiere cuidar de las cuerdas vocales, especialmente aquellas personas que tengan una profesión o actividad que demanda un uso intensivo de la voz. Algunas recomendaciones son:
El diagnóstico de estas afecciones requiere una evaluación detallada por parte de un especialista en otorrinolaringología, a menudo en colaboración con un fonoaudiólogo.
El especialista indaga acerca de los síntomas, hábitos y factores de riesgo. También realiza un examen físico para evaluar la garganta, el cuello y otras áreas relacionadas para descartar problemas anatómicos, inflamaciones o masas externas.
Examen endoscópico que se puede realizar por vía nasal (nasofibroscopía) o por vía oral (telelaringoscopía rígida) que permite observar directamente las cuerdas vocales.
Es una técnica avanzada que utiliza una luz estroboscópica (intermitente) para observar el movimiento vibratorio de las cuerdas vocales. Es especialmente útil en sospecha de cicatriz de cuerda vocal, pues esta altera la capacidad vibrátil de la misma. La estroboscopía se realiza en conjunto con la laringoscopía.
Análisis computarizado que mide la calidad de la voz, en cuanto a tono y volumen.
Sirven para evaluar la eficiencia vocal y detectar restricciones por lesiones o cicatrices.
Si se sospecha un problema estructural más profundo o un tumor, se indican tomografía computarizada o resonancia magnética.
Si se encuentra una lesión sospechosa, al momento de realizar su extirpación en pabellón se envía a estudio histopatológico.
El tratamiento depende del tipo y severidad de la lesión, así como de las necesidades específicas del paciente. Los enfoques incluyen medidas conservadoras, terapias especializadas y, en casos necesarios, intervenciones quirúrgicas.
El objetivo principal es restaurar la función vocal, aliviar los síntomas y prevenir futuros daños. Entre las principales expectativas están:
El Centro de Voz y Deglución de Clínica Universidad de los Andes está enfocado en pacientes adultos y pediátricos que presentan problemas de la voz que perjudican su vida laboral, familiar, académico y social. Asimismo, aborda alteraciones de la deglución, es decir, la dificultad para tragar de manera segura o eficiente alimentos, líquidos e incluso saliva, lo que conlleva complicaciones respiratorias y desnutrición.
Su equipo está conformado por otorrinolaringólogos y fonoaudiólogos especialistas en problemas de laringe, voz y deglución; nutricionistas, y una enfermera encargada de la educación, coordinación y seguimiento. El foco es el diagnóstico y tratamiento multidisciplinario de las enfermedades relacionadas.
Cuenta con un completo laboratorio de voz y deglución, en el que se efectúan evaluación y medición objetiva de parámetros acústicos y aerodinámicos de la voz para valorar la eventual mejoría. Respecto a la deglución, permite complementar y fortalecer la evaluación inicial del paciente y, a través de diferentes aplicaciones, colaborar en el manejo terapéutico, acelerando la mejoría.
Especialidad encargada de la prevención, diagnóstico y tratamiento médico y/o quirúrgico de las enfermedades que aquejan el oído, nariz, boca y laringe, así como de las alergias nasales, tanto en adultos como en niños.
Esta especialidad considera áreas tales como la cirugía otológica, cirugía laríngea (voz), cirugía de cavidades perinasales, cirugía estética y funcional de nariz (rinoseptoplastía), entre otras.
Clínica Universidad de los Andes cuenta con un equipo multidisciplinario con vasta experiencia en el campo de la Otorrinolaringología, con acceso a equipamiento médico de última generación. Además, dispone de pabellones quirúrgicos altamente tecnologizados, con acceso en línea a la información de imágenes del paciente para facilitar la oportuna toma de decisiones, permitiendo incluso la co-participación de expertos desde cualquier lugar del mundo.
Para evaluar la historia detallada de las molestias del paciente, sus antecedentes y hábitos, junto al examen físico otorrinolaringológico general, detectando otras condiciones que pueden influir en la garganta.
Examen endoscópico por medio de una fibra flexible delgada, que se realiza por la fosa nasal, y permite la visión de la vía aérea superior.
Óptica rígida que permite tener una visión detallada de las cuerdas vocales. Se introduce por la boca, con anestesia tópica para disminuir el reflejo nauseoso.
Tipo especial de luz intermitente, con la cual se evalúa la capacidad vibrátil de las cuerdas vocales, agregando la valoración funcional a la anatómica.
Evaluación perceptual realizada por un fonoaudiólogo.
Evaluación aerodinámica de los parámetros de la voz en nuestro laboratorio de voz.
Consiste en poner dos electrodos en la zona laríngea y sirve para medir el comportamiento de vibración y el grado de contacto de las cuerdas vocales.
Terapia fonoaudiológica
Tratamiento farmacológico
Procedimientos
Cirugía y procedimientos