Clínica Universidad de los Andes / Noticia

Resfríos en otoño: por qué aumentan y qué hacer para protegerse

Ventilación, vacunación y hábitos simples pueden marcar la diferencia, especialmente en personas de mayor riesgo.
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Con la llegada del otoño, muchas personas comienzan a notar los primeros síntomas: congestión, tos, decaimiento. Aunque el resfrío común suele asociarse al invierno, su aumento comienza antes, en una etapa donde el cuerpo y el entorno cambian al mismo tiempo.

Hoy, además, existe mayor conciencia sobre cómo prevenir contagios, mejorar la inmunidad y cuándo consultar. La clave está en entender qué ocurre y actuar a tiempo.

¿Por qué nos enfermamos más en otoño?

Durante esta época, coinciden distintos factores que facilitan la propagación de virus respiratorios y afectan nuestras defensas.

El Dr. Pablo Strodthoff, médico broncopulmonar del Centro de Enfermedades Respiratorias y Alergias de Clínica Universidad de los Andes, explica que el organismo enfrenta cambios relevantes:

  • Menor capacidad de limpieza de las vías respiratorias: el frío reduce la movilidad de los cilios, encargados de eliminar partículas y microorganismos.
  • Mayor contaminación ambiental: los días fríos y sin viento favorecen la acumulación de contaminantes.
  • Más espacios cerrados: aumenta el tiempo en interiores con menor ventilación, facilitando los contagios.

A esto se suma una mayor circulación de virus estacionales, lo que incrementa el riesgo de infecciones.

Lo que hoy más preocupa: contagio, defensas y prevención

A nivel global, las personas buscan cada vez más cómo fortalecer su sistema inmune y evitar contagios en contextos cotidianos: trabajo, transporte y espacios cerrados.

Si bien no existe una fórmula única, sí hay medidas concretas que han demostrado ser efectivas:

  • Lavado frecuente de manos con agua y jabón
  • Ventilación diaria de los espacios
  • Uso de mascarilla si hay síntomas o contacto con personas enfermas
  • Evitar aglomeraciones innecesarias
  • No fumar
  • Mantener un peso saludable
  • Abrigarse adecuadamente
  • Cubrirse al toser o estornudar

A esto se suma un aspecto clave hoy: la vacunación, especialmente contra influenza, COVID-19 y virus respiratorio sincicial (VRS) y neumococo según indicación médica.

Cuándo consultar: escuchar al cuerpo a tiempo

Aunque la mayoría de los resfríos evoluciona de forma leve, hay síntomas que requieren evaluación médica.

“En caso de presentar síntomas respiratorios agudos, como dificultad respiratoria o dolor torácico, es necesario buscar atención médica. También si hay fiebre o malestar general persistente”, advierte el Dr. Strodthoff.

Quienes deben estar especialmente atentos son:

  • Personas mayores
  • Pacientes con enfermedades crónicas
  • Personas inmunocomprometidas
  • Mujeres embarazadas

En estos casos, una consulta oportuna permite descartar cuadros más complejos, como neumonía u otras infecciones respiratorias graves.

Cuidarse también es cuidar a otros

El resfrío puede parecer una enfermedad menor, pero su impacto va más allá de los síntomas individuales. Cada medida de autocuidado contribuye a proteger a quienes tienen mayor riesgo.

En Clínica UANDES, este enfoque se vive a diario: prevenir, educar y acompañar a cada paciente con una mirada integral, donde la evidencia médica y el cuidado cercano van de la mano.

Porque en salud, los pequeños gestos —como lavarse las manos o ventilar un espacio— también construyen bienestar. Eso es parte de una forma de cuidar que combina conocimiento, trabajo en equipo y preocupación genuina por las personas. 

Profesionales que participaron en esta nota

Dr. Pablo Strodthoff Ruiz-Esquide

Bronquiectasias - Enfermedades Respiratorias Adulto - Endoscopía Respiratoria Adulto

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