Infección urinaria: Conoce sus síntomas y cómo prevenirla
Tener sensación de ardor al orinar, ganas de ir rápido y constantemente al baño o que la orina sea de aspecto turbio y con olor fuerte, pueden ser señales de infección urinaria.
Las infecciones urinarias ocurren cuando bacterias ingresan al aparato urinario -que va desde la uretra hasta los riñones- y se multiplican, afectando diferentes órganos como la vejiga, la próstata o los riñones. Esto puede manifestarse con síntomas molestos que, si no se detectan a tiempo, pueden complicarse.
Este cuadro es especialmente frecuente en mujeres, debido a diferencias anatómicas que facilitan el ingreso bacteriano, pero también puede afectar a hombres, niños y adultos mayores. También es muy habitual durante los meses de verano, al estar más en contacto con el agua o quedarse con la ropa mojada.
Reconocer los síntomas es un paso fundamental para consultar a tiempo y evitar complicaciones como la propagación de la infección a órganos más profundos o incluso hospitalizaciones.

Señales que no hay que ignorar
El Dr. Iván Sáez, urólogo de Clínica Universidad de los Andes, describe que los síntomas pueden variar según la zona afectada.
- Vejiga (cistitis): es habitual sentir ardor al orinar, necesidad frecuente de ir al baño, dolor en la parte baja del abdomen y orina turbia o con mal olor, incluso con presencia de sangre.
- Próstata: puede presentarse inflamación y síntomas como fiebre, calofríos y dificultades para vaciar completamente la vejiga.
- Riñones (pielonefritis): en casos más graves, si las bacterias ascienden hacia los riñones, se suma dolor en la espalda baja, náuseas y malestar general.
Identificar estas señales a tiempo, permite una evaluación oportuna, reducir el sufrimiento y evitar que un cuadro tratable se convierta en una complicación mayor.
Prevención: prácticas sencillas, impacto real
Aunque no todas las infecciones se pueden evitar, existen hábitos cotidianos que reducen su frecuencia y protegen la salud de la vía urinaria. Estos son:
- Tomar, al menos, dos litros de agua al día. Esto ayuda a diluir la orina y favorece un mayor flujo que impide la proliferación bacteriana.
- Orinar con regularidad, no aguantar las ganas.
- Evitar el uso de jabones o productos agresivos en la zona genital.
“Estas prácticas simples que contribuyen a la prevención. Ciertos productos naturales, como el extracto de arándano, pueden acidificar ligeramente la orina y dificultar la proliferación de microorganismos, aunque siempre bajo orientación profesional.
Además, para las personas que ya han sufrido episodios recurrentes, es valioso conversar con un especialista para evaluar factores individuales y recibir estrategias personalizadas.
Cómo tratar las infecciones urinarias
El diagnóstico suele realizarse mediante un examen de orina que identifica la presencia de bacterias y un urocultivo que precisa el tipo de microorganismo y permite elegir el tratamiento más adecuado. En algunos casos, también se recurre a estudios por imágenes para evaluar las vías urinarias y descartar alteraciones estructurales.
“Para el tratamiento se utilizan antibióticos por vía oral o endovenosa, según la gravedad del caso. Lo ideal es que el que se da al inicio luego sea corregido según el resultado del urocultivo. La duración del tratamiento dependerá del órgano afectado y el grado de inflamación. En infecciones más avanzadas, se requiere hospitalización para monitorizar al paciente, hidratarlo y administrar antibióticos vía endovenosa”, señala el especialista.
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